Clásica de San Sebastián

Marino Lejarreta, el ciclista que caía bien

Marino Lejarreta es el único ciclista que ha ganado tres veces la Clásica de San Sebastián./UNANUE
Marino Lejarreta es el único ciclista que ha ganado tres veces la Clásica de San Sebastián. / UNANUE

Se cumplen treinta años de la tercera victoria de Marino Lejarreta en la Clásica de San Sebastián, un récord que sigue vigente. El 'Junco de Berriz' se convirtió en un ídolo para la afición por su personalidad y su generoso estilo de correr

IÑAKI IZQUIERDOSAN SEBASTIÁN.

El 12 de agosto de 1987 Marino Lejarreta ganaba por tercera vez la Clásica de San Sebastián. Hace 30 años de aquello, pero nadie ha conseguido alcanzar aún al 'Junco de Berriz' en el palmarés de la prueba donostiarra, que se disputa mañana. Tampoco nadie ha conseguido igualar el fervor popular que Marino despertó entre la afición, que le adoraba.

«Ha pasado el tiempo, que es lo que tiene que pasar», bromea Lejarreta. «Es la mitad de mi vida». En este 2017 ha cumplido sesenta años un ciclista especial, que encandilaba a la afición de una forma diferente. «A la gente le caía bien», recuerda. «Yo creo que era porque daba espectáculo, porque atacaba y rompía el pelotón en Jaizkibel. Eso gustaba y sigue gustando. El público aprecia a los ciclistas que corren así, al ataque».

Marino Lejarreta fue el primer ganador de la historia de la Clásica, en 1981. Repitió un año más tarde y volvió a ganar en 1987, victoria de la que ahora se cumplen treinta años. «La carrera ha cambiado mucho. Recuerdo que en la primera edición era todo nuevo y era como una vuelta a Gipuzkoa. Para mí fue un honor poder inscribir mi nombre como primer ganador en el palmarés. Se subía Jaizkibel desde Hondarribia y de ahí se iba a meta».

«Para mí fue un honor inscribir mi nombre en el palmarés como primer ganador»

«La Clásica se me daba muy bien por las fechas, llegaba en gran forma del Tour»

«Cuando ganó Indurain rompí yo la carrera, pero me dio el flato y no le pude seguir»

El exciclista berriztarra recuerda que «un año más tarde repetí. El secreto era que las fechas me venían muy bien, siempre estaba en gran forma. Para mí, lo más difícil era llegar a meta después de pasar Jaizkibel, se hacía largo».

Entrando en detalles, Marino recuerda que «el primer año gané con un ataque en Jaizkibel, con el que me quedé solo y pude llegar. El segundo fue más complicado, porque iba una escapada por delante y teníamos un compañero. Pero en Jaizkibel, Txomin Perurena, mi director, me mandó atacar. Conseguí enlazar con los de delante, pero llegué a Donostia con Rodríguez Magro y Pedro Delgado, que iban en la fuga. Conseguí derrotarles en el sprint, que no era mi especialidad, precisamente. Para mí era difícil batir a alguien al sprint, pero aquel día acerté».

Sobre la tercera y última victoria, Lejarreta explica que «habían pasado unos años de la anterior y el recorrido era distinto. Jaizkibel se subía ya por Lezo y por tanto, la distancia hasta la meta era mayor. Así que era más difícil llegar con un ataque en Jaizkibel. Ya estaba en el Caja Rural y fue una victoria muy bonita, importante».

El 'Junco de Berriz' tenía tomada la medida a la Clásica, una carrera que se adaptaba a sus características y en la que «aprovechaba la buena forma del Tour. Por aquellas fechas solía ser a mediados de agosto y yo estaba muy bien. Además, la subida a Jaizkibel se ajustaba a mis características. De todas formas, creo que la clave de que se me diera tan bien eran las fechas».

Con Gastón a rueda

Casi tanto como sus victorias, los aficionados recuerdan la edición de 1986, que ganó Iñaki Gastón. Lejarreta también se acuerda. «No conseguí dejarle en Jaizkibel y no me dio ni un solo relevo. Bueno, me dio el último, en la línea de meta».

También guarda en su memoria la carrera de 1990, que ganó Miguel Indurain un año antes de su primer Tour de Francia. «Ese año rompí la carrera y nos quedamos Indurain y yo solos. Sin embargo, en el tramo final me entró el flato y no le pude seguir. De todas formas, debo reconocer que no creo que le hubiera podido batir al sprint si llegamos juntos. De mis recuerdos de la Clásica me quedo con que era un ciclista que rompía en Jaizkibel y hacía la selección».

Sigue de cerca el ciclismo y considera que la Clásica actual no tiene mucho que ver con la que él disputaba, y no solo por el cambio de recorrido. «Jaizkibel queda más lejos y es más difícil escaparse en la subida y llegar, pero sobre todo ha cambiado la forma de correr. Ahora se sube más rápido y eso influye, porque a más velocidad más ayuda ir a rueda. Así es más difícil romper y hacer la selección y llegar a meta en solitario se complica. Ir solo es muy complicado en el ciclismo actual. Al final, la clave está en Igeldo».

Cree que «siempre ha habido tácticas, pero también hay que reconocer que hoy se va a cuarenta por hora y en mi tiempo la velocidad media era menor, y eso lo cambia todo. En el ciclismo de hoy en día no puedes dar el cien por cien en todas las etapas». Ni tampoco correr las tres vueltas grandes una misma temporada, una marca de la casa de Marino Lejarreta. «Se pueden hacer las tres grandes vueltas hoy también, alguno lo hace, pero hay que medirse y no se puede atacar siempre. El ciclismo necesita planificación y todas las partes que intervienen, organizadores y directivos, se han dado cuenta de que los ciclistas son personas y que no pueden estar desde el primer día atacando».

Marino celebra su victoria en 1987
Marino celebra su victoria en 1987 / DV

«Más opciones»

El cambio de recorrido con la subida final a Igeldo es del agrado de Marino. «Abre más opciones, hace la carrera más nerviosa y más vibrante para los corredores».

Sobre la carrera de este sábado, Lejarreta cree que «se adapta bien a los corredores de clásicas que a los de las grandes vueltas, aunque el ritmo del Tour es importante. Con este recorrido, la potencia y la punta de velocidad son importantes en esa última subida, que es donde se decide todo, como se ha visto los dos años anteriores. Al final, esas características de los corredores de clásicas es lo que te da la victoria».

Marino Lejarreta se convirtió en un ídolo de la afición, con estas victorias y su estilo de correr. Su nombre lidera la clasificación de la Clásica de San Sebastián, donde aventaja a muchos de los grandes nombres de la historia del ciclismo en los últimos 36 años.

Este sábado se disputa la edición número 37 y en el palmarés se leen nombres como los de Claude Criquielion (1983), Adri Van der Poel (1985), Miguel Indurain (1990), Gianni Bugno (1991), Raúl Alcalá (1992), Claudio Chiapucci (1993), Lance Armstrong (1995), Francesco Casagrande (1998 y 1999) Laurent Jalabert (2001 y 2002), Paolo Bettini (2003), Juanma Garate (2007), Alejandro Valverde (2001 y 2002), Luis León Sánchez (2010 y 2012) o Philippe Gilbert (2011).

Este sábado un nuevo sucesor de Lejarreta se sumará al palmarés.

Las tres Clásicas de Marino

1981
1. Marino Lejarreta (Teka)6h09:24
2. Graham Jones (Peugeot)a 2:16
3. Faustino Rupérez (Zor)a 2:16
4. Ismael Lejarreta (Teka)a 2:16
5. Bernardo Alfonsel (Teka)a 2:16

1982
1. Marino Lejarreta (Teka)5h54:48
2. Jesús Rodríguez Magro (Zorm.t.
3.Pedro Delgado (Reynolds)m.t.
4. Bernardo Alfonsel (Teka)m.t.
5. Ronny Van Holen (Safir-Concorde)a 9

1987
1. Marino Lejarreta (Caja Rural)6h19:13
2. Ángel Arroyo (Reynolds)a 34
3. Federico Etxabe (BH)a 34
4. Erik Breukink (Panasonic) a 1:02
5. José Recio (Kelme)a 1:02

Palmarés en la Clásica

3 victorias
Marino Lejarreta

2 victorias
Francesco Casagrande (1998 y 1999)
Laurent Jalabert (2001 y 2002)
Alejandro Valverde (2008 y 2014)
Luis León Sánchez (2010 y 2012)

Fotos

Vídeos