Ciclismo

Alaphilippe, del Tour a la Clásica San Sebastián 2019

Momento de la presentación de la Clásica San Sebastián 2019. /Usoz
Momento de la presentación de la Clásica San Sebastián 2019. / Usoz

La principal novedad, la del estreno de una edición femenina, contará con la reciente ganadora del Giro, Annemiek Van Vleuten

GAIZKA LASA

Habemus una noticia buena y otra mala. Primero, claro, va la mala. Un corredor que se exprime hasta el último minuto por ganar el Tour de Francia no suele estar muy por la labor de venir a correr la Clásica San Sebastián una semana después de llegar a París. Ahora la buena. Julian Alaphilippe no es un ciclista más. Es un artista extravagante al que le gusta romper los patrones establecidos. No podía mantener su maillot amarillo más allá del primer día de montaña y aguantó a los mejores escaladores en Prat d'Albis. Debía ceder tiempo en la contrarreloj y la ganó. Tenía que haber reventado en alguna cuneta de los Pirineos y sigue líder a tres etapas -serias- de París. Así que la Clásica San Sebastián espera que pese al nivel de agotamiento físico y saturación mental que acumulará hasta el domingo, el astro francés se presente el próximo día 3 de agosto en la salida de la Clásica con intención de reeditar la victoria lograda el año pasado. De momento, está en la lista de preinscritos que adelantó ayer la organización. Con el número 1, lo que es hoy en el mundo del ciclismo. Otro virtuoso con la misma manera de entender la vida sobre una bicicleta como Alejandro Valverde vino a la Clásica tras acabar en el podio del Tour en 2015. Y Rigoberto Urán llegó a Donostia tras ser segundo en París en 2017.

Lo cierto es que nunca antes el francés se había exprimido como lo está haciendo estos días en una carrera de tres semanas. Nunca había suscitado semejante globo mediático a su alrededor. No había sido tan fenómeno de masas. Descansar, atender los innumerables compromisos que le surgirán a partir del domingo -pase lo que pase en los Alpes- y centrarse en otra competición de primer nivel no es compatible para un ciclista al uso. ¿Lo será para Alaphilippe? El recorrido de la presente edición se presta a su magia y le espera la mejor afición del mundo. ¿Por qué no?

Si la extenuación física y mental de disputar el Tour no le elimina, Alaphilippe será el máximo favorito

En la lista oficiosa dada a conocer este martes figuran otros tres nombres propios de muchos quilates pero castigados al máximo por el Tour. Mikel Landa y Alejandro Valverde (Movistar) anuncian su participación, al igual que Egan Bernal (Ineos). Lo confirmarán o descartarán a partir del lunes, como Alaphilippe. ¿Quién sabe si de este cuarteto no saldrá el ganador de la ronda gala tal y como están las cosas?

Ellos lo acaparan todo últimamente, aunque no deben eclipsar las estrellas que llegarán a Donostia a disputar una carrera ProTour de lo más atractiva para todos los equipos del pelotón. También han anunciado su intención de presentarse en el Boulevard los hermanos Yates (Mitchelton). Simon ha ganado dos etapas en el Tour y se ha dejado llevar en el resto. Llegará con el ritmo de la Grande Boucle pero sin el chivato rojo encendido. En similares circunstancias podrían venir Luis León Sánchez y Gorka Izagirre (Astana) -su hermano Ion reaparecerá tras descansar-, Tony Gallopin (AG2R), Dylan Theuns (Bahrain), Ilnur Zakarin (Katusha), Tim Wellens (Lotto Soudal), Nicolas Roche (Sunweb), Greg Van Avermaet (CCC) o Maximillian Schachmann (Bora).

Esta vez la constelación de estrellas será mayor y más diversa. Incluirá el universo femenino del ciclismo. Primera edición de la Clásica para las mujeres y ya figuran en la preinscripción las mejores. Annemiek Van Vleuten (Mitchelton Scott) acaba de proclamarse ganadora del Giro de Italia -el Tour de las chicas- y llevará el dorsal 1 en la histórica edición que estrena la igualdad en la prueba.

Podio conjunto

Organizadores y responsables institucionales centraron ayer sus mensajes en el nacimiento de la Clásica femenina. El alcalde Eneko Goia aseguró que «tiene un significado profundo porque supone un hito que hace que todavía podamos ser más referentes en la lucha por la igualdad. Estoy orgulloso de que uno de los principales acontecimientos de la ciudad va a ser protagonizado por las mujeres». Como responsable del área de Deportes de la Diputación de Gipuzkoa, Denis Itxaso añadió que «es importante la presencia de una mujer al frente de la organización de la carrera femenina», en referencia a la exciclista profesional Leire Olaberria. El director de Deportes del Gobierno Vasco, Jon Redondo, recordó, por su parte, que las últimas medallas olímpicas del deporte vasco son femeninas y relacionó el auge del ciclismo de mujeres con «la gran respuesta que siempre da la afición vasca ante este tipo de eventos», insinuando que el apoyo del público supondrá también un espaldarazo para las ciclistas.

Rigoberto Uran, en 2017, y Alejandro Valverde, en 2015, fueron a la Clásica tras bajarse del podio de París

La puesta de largo de una competición doble merecía una celebración conjunta, y este año habrá un despliegue especial antes y después de la carrera. La víspera, el día 2, los dos pelotones (masculino y femenino) confluirán en una novedosa presentación de equipos. A las 18.30 las 40 formaciones participantes (22 masculinas y 18 femeninas) saludarán a la afición en un evento que se prolongará hasta las 20.30 y que tomará el centro de San Sebastián.

Será solo el aperitivo a la gran jornada de ciclismo. La recepción de las chicas será a las 8.30 horas, antes de que tomen la salida a las 10.00. Inmediatamente después llegarán los equipos masculinos, que desfilarán por el control de firmas desde las 10.30 para arrancar la carrera a las 11.30. A las 12.10 la prueba femenina pasará por el centro de Donostia para emprender la última parte del recorrido y finalizar en el Boulevard entre las 13.20 y las 13.45. Para cuando se enfríe el fervor de la clásica femenina, la prueba masculina pasará por la capital guipuzcoana a las 16.00 horas y el momento álgido de la meta se espera para las 17.30.

La organización ha querido que en el podio vespertino, junto a los protagonistas masculinos, también estén las ganadoras de la mañana. Será el momento cúlmen, al que se añadirá un homenaje de despedida del ciclismo profesional a Markel Irizar.

Los favoritos

Julian Alaphilippe, Deceuninck

Explosivo en Murgil y rápido en el Boulevard

Casi imbatible cuando está en forma en carreras de un día que se dilucidan tras un duro repecho, el francés reúne las condiciones perfectas para imponerse en la Clásica. Lo hizo el año pasado con un ataque seco en las rampas de Murgil y batiendo con facilidad a Bauke Mollema en el Boulevard. Es pura explosión en cuestas empinadas como la que conduce a Igeldo y perfectamente capaz de batir a corredores rápidos en rectas como la de la llegada donostiarra. Jaizkibel y Erlaitz no suponen ninguna amenaza a un ciclista que se bate el cobre con los mejores escaladores del Tour de Francia en los colosos de la Grande Boucle. Hace tiempo que la confianza le sale por las orejas, le ha cogido cariño a la afición vasca y disfruta con clásicas de un día. Es el candidato ideal. El que todos saben que es favorito. Y, a pesar de ello, el mejor situado en las apuestas.

Simon Yates, Mitchelton Scott

Un 'killer' que donde pone el ojo pone la bala

La descripción vale igualmente para él que para su hermano Adam. Son gemelos también en características ciclistas. Ligeros y exultantes de chispa en las subidas cortas, batalladores y astutos en las llegadas. Hasta veloces en las llegadas en las que se la juegan. Vamos, buenos.

Alejandro Valverde, Movistar

Un fuera de serie capaz de ganar donde quiera

¿Quién se atreve a decir que el campeón del mundo no puede ganar? El murciano es capaz de ganar donde quiera y como quiera. Ya lo ha hecho en el Boulevard en dos ocasiones. ¿Cómo definirle? Sube como el que más, tiene punta de velocidad y es un ganador nato de los que huele la sangre cuando ve la pancarta de meta. ¿Para qué repasar su historial de 127 victorias? Nadie va a descubrirle a estas alturas. Si por la mañana se siente bien y quiere jugar a ciclistas, no andará lejos de la victoria. Tiene 39 años pero siempre está hambriento. Corre como en casa en las carreteras vascas y acumula experiencia de sobra para manejarse en los momentos más delicados desde el punto de vista táctico. ¿Qué más se le puede pedir? Es favorito en casi todas las carreras que corre y lo es más en la Clásica, con Murgil tan cerca de meta.

Las favoritas

Annemiek Van Vleuten, Mitchelton-Scott

La número uno del mundo, con el dorsal 1

Camino de los 37 años, la holandesa disfruta de una eterna juventud en la que su rendimiento incluso va al alza. Como no podía ser de otra manera, la actual número uno del ranking UCI y también del World Tour lucirá el dorsal uno el 3 de agosto en Donostia. La vigente bicampeona mundial de contrarreloj ganó hace diez días su segundo Giro de Italia consecutivo, en el que dio un recital en la ascensión a Lago di Cancano y al día siguiente remató en la cronoescalada. Ganó, además, la montaña y la regularidad en una temporada de ensueño con triunfos en Strade Bianche y Lieja-Bastoña-Lieja, más segundos puestos en otras clásicas como Tour de Flandes, Amstel Gold Race y Flecha Valona. Conoce las carreteras vascas tras varias participaciones en la Emakumeen Bira, en la que este año fue sexta, tras ayudar a Amanda Spratt.

Amanda Spratt, Mitchelton-Scott

La otra gran baza del equipo australiano

Ganadora del Tour Down Under en enero y segunda en la Emakumeen Bira y el Durango Saria, a la australiana le estaba faltando un punto para rematar y lo debió de encontrar en el Giro de Italia al ser tercera tras las holandesas de oro, Van Vleuten y Anna Van der Breggen

Ashleigh Moolman-Pasio, CCC-Liv

La sudafricana ya sabe lo que es ganar en Gipuzkoa

Solo su desafortunada actuación en la cronoescalada privó a la sudafricana de repetir podio en el reciente Giro de Italia. Acabó cuarta, pero quizá se esperaba algo más de ella tras su segunda plaza de 2018. Hasta la corsa rosa, su temporada no estaba teniendo el mismo brillo que la pasada, pero su facilidad para la escalada le convierte en una de las favoritas a vencer en el Boulevard donostiarra. Además, ya sabe lo que es alzar los brazos en Gipuzkoa, porque en 2017 se adjudicó la clasificación final de la Emakumeen Bira y además venció en la última etapa, que acabó en Errenteria. Llegó escapada a la avenida de Navarra tras coronar en solitario el alto de Jaizkibel, donde desarboló a las tres corredoras del Orica-Scott que copaban hasta entonces la general, Katrin Garfoot, Anna Van Vleuten y Amanda Spratt.