Ciclismo

«Esta Clásica tiene que ser la primera de muchas»

Leire Olaberria, ayer en la parte final de la subida a Murgil./MICHELENA
Leire Olaberria, ayer en la parte final de la subida a Murgil. / MICHELENA

Leire Olaberria inspecciona la subida a Murgil y destaca el enorme nivel de la carrera femenina

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDOSAN SEBASTIÁN.

Una subida a Murgil es algo serio. Dos imponen respeto. Las ciclistas de la Clásica de San Sebastián serán las primeras en afrontar mañana el doble paso por el muro de Igeldo, que se incluye en el recorrido este año. La exciclista Leire Olaberria recorrió ayer la ascensión que decidirá los vencedores de mañana en el Boulevard. Ahora encargada de la organización, la medallista olímpica explica que «la prueba tenía que tener la misma esencia o dificultad que la masculina».

La excorredora de Ikaztegieta explica que «el recorrido ha tenido varias modificaciones. Entendíamos que aceptando la normativa, que permite un máximo de 140 kilómetros en esta categoría de pruebas, esto debía ser así. A partir del kilómetro 78 es donde realmente entran al circuito, que es prácticamente igual que el masculino. Hasta ese punto se trata de acumular kilómetros, de que pasaran por los puntos referencia, como Jaizkibel, y metimos Arkale porque tenían que llegar un poco cansadas al circuito final. Aunque Jaizkibel vaya a seleccionar el pelotón, la clave es el circuito final. Pero éramos conscientes de que si no teníamos una participación de mucho nivel este recorrido no tenía mucho sentido».

Salida
Mañana, 10.00 horas.
Recorrido
Jaizkibel (11.16), Arkale (11.51), Mendizorrotz (12.30) y Murgil (13.14).
Meta
13.25.

Y la participación no solo va a ser de calidad. «Va a ser top. Si miramos el perfil, es una carrera para escaladoras. La Clásica tiene un perfil muy explosivo y una bajada muy técnica. Para ganar, se requiere una corredora con muchas características y un buen trabajo de equipo. El Mitchelton, por ejemplo, viene con sus tres primeras espadas: Van Vleuten, Spratt y Kennedy. Cualquiera de las tres puede ganar. Como bloque, es el más fuerte, las que más cartas tienen para jugar. Vemos que Ane Santesteban (WTN-Rotor) está en su mejor momento de forma. Y Ashley Moolman, que el otro día en San Miguel de Aralar dio un espectáculo y está muy motivada. De las diez primeras de la general del Giro tenemos a cinco y eso significa que va a haber batalla bonita».

La presencia de todas estas grandes figuras es un logro, teniendo en cuenta que es solo la primera edición y coincide con una prueba World Tour. «Hemos recibido una respuesta muy positiva de las corredoras más referentes. Es algo muy difícil y de agradecer. Han renunciado a una carrera del World Tour como la de Londres, con la que coincidimos el mismo día y que tiene un montante de premios de 100.00 euros. Había muchos detalles que hacían esta primera edición un poco complicada. Pero todo va saliendo bien».

Leire Olaberria afirma que «38 ediciones están bien, y en la 39 tenía que haber carrera femenina. Este proyecto se ha convertido en realidad a base de mucho trabajo, apoyo y muchas ganas».

Se ha embarcado en las tareas organizativas, algo que nunca se había planteado. «El proyecto me pilla recién retirada, habiendo visto el ciclismo por dentro y que quedaba muchísimo por hacer. Nunca jamás había pensado que un día podía estar en esta parte, pero cuando me ofrecieron este proyecto no sé qué parte de mí dijo que era algo que no podía desaprovechar y me enfrente a ello con mucha ilusión».

Reconoce las dificultades. «Estamos hablando de un evento grande. Los recursos económicos que hacen falta son grandes. No sabíamos la respuesta que iba a tener, porque no te van a dar la categoría World Tour desde el primer día. Se trataba de aprovechar el escenario masculino para generar la prueba femenina y llevarla en el plazo de tiempo justo al mismo nivel que la masculina. Eso tiene un proceso y unas dificultades. El año que viene seremos categoría Pro Series y la siguiente, World Tour. Son los tiempos naturales para que la prueba siga creciendo y sea la primera de muchas».

«Mucho por recorrer»

Además del valor deportivo en sí, la existencia de una Clásica de San Sebastián de mujeres debe servir como impulso para todo el deporte femenino. Olaberria tiene claro que hay un largo camino por recorrer para intentar aproximarse a las sociedades más avanzadas. «Países donde todo lo hacen en bici, como Dinamarca, Holanda, Francia, los del norte, nos llevan mucha ventaja. Es bonito para las niñas y los niños de aquí ver referentes masculinos y femeninos. Pueden decir que 'un día yo quiero ser eso' y darse cuenta de que pueden ser profesionales. Esa ilusión que te marca desde el principio luego te ayuda en todo el camino. Para el público en general también va a ser interesante. Hay mucha gente que aún no ha descubierto el ciclismo femenino y es un día ideal para hacerlo y disfrutar con las corredoras».

Leire Olaberria destaca «el compromiso que he podido palpar en las empresas guipuzcoanas y en la gente. También el apoyo de las instituciones. Siempre digo que se habla mucho de igualdad pero la igualdad de oportunidades la vamos a conseguir con acciones así».

La exciclista de Ikaztegieta añade que «sacar adelante la carrera de hombres ya es complicado y se añade el esfuerzo por la femenina. Se trata de una prueba patrocinada por mucho dinero público y entiendo que con dinero público se tiene que hacer el mismo esfuerzo por los hombres que por las mujeres. Ha sido emocionante y de mucho aprendizaje estar en esta primera edición y ver todo lo que hace falta, todos los apoyos que necesitas».

Mismos premios

La Clásica de mañana repartirá los mismos premios en las dos carreras. Olaberria explica que «si hablas con las corredoras, te reconocerán que en los últimos años está habiendo muchos cambios que eran necesarios. Lo que más reclaman es el tema de la televisión, porque hay unas pocas estructuras que son grandes y mueven mucho presupuesto, pero hay muchas que todavía no consiguen atraer a los patrocinadores necesarios para crecer».

ETB emitirá la carrera desde las 12.00 hasta el final y Eurosport, la última hora. «Poder ofrecer eso a los equipos ha hecho que decidan venir. Las instituciones querían que hubiera la misma asignación de premios en las dos carreras y a nosotros nos parece bien. Las corredoras lo aceptan con los brazos abiertos, pero puedo asegurar que no es lo que más reclaman. Si te das cuenta de quiénes van a ser las diez primeras, van a ser unos pocos equipos los que se lleven esos premios».

Ciclismo vasco

La carrera también debería servir para dar un nuevo impulso al ciclismo vasco. Olaberria es exigente. «Una estructura como la del Movistar era muy necesaria para que ellas puedan ser profesionales. Viene otro equipo importante, de la mano de Iñigo Cuesta, que va a generar que el ciclismo siga creciendo. A nivel vasco, seguimos teniendo estructuras con categorías UCI pero tampoco podemos ofrecer una profesionalidad a las corredores. El volumen es mucho más grande que hace unos cuantos años, pero el nivel mundial cada vez es más exigente. Hace falta tener el talento y hacer la selección. Tengo la sensación de que a veces aquí nos complicamos mucho las cosas. Cuando sales fuera y conoces la mentalidad de las holandesas es así de fácil: tener mucho talento y trabajar muy duro. Y luego, unas pueden hacer un recorrido y otras, otro».

Destaca que «Ane Santesteban en su momento tuvo que hacer la apuesta de salir fuera. Todas las que han hecho recorrido ha sido a base de mucho carácter y muchas ganas. Si no, era imposible ser profesional. A ver cómo evoluciona para las nuevas generaciones». La Clásica de mañana, «la primera de muchas», marca el camino.