Clásica de San Sebastián

El fenómeno Evenepoel se presenta

Remco Evenepoel, ayer en el Hotel San Sebastián antes de inspeccionar el recorrido. / USOZ
Remco Evenepoel, ayer en el Hotel San Sebastián antes de inspeccionar el recorrido. / USOZ

El doble campeón del mundo júnior corría este sábado su primera clásica World Tour | El belga de 19 años explicaba antes del inicio de la misma que es «una oportunidad para comprobar mi nivel» y se apunta al ciclismo ofensivo: «atacar y asumir riesgos es mi estilo»

Beñat Arnaiz
BEÑAT ARNAIZSAN SEBASTIÁN.

Remco Evenepoel (Bélgica, 25 de enero de 2000) debutaba hoy en San Sebastián en una clásica World Tour. Lo hacía con el Deceuninck-Quick Step que lidera Julian Alaphilippe (retirado a los 90 kilómetros de carrera), pero el belga lleva ya casi un año bajo el foco del ciclismo mundial. Concretamente desde los mundiales de la temporada pasada en Innsbruck (Austria), donde se apuntó el doblete al proclamarse campeón del mundo júnior en ruta y en la modalidad de contrarreloj. Su proyección le lanzó directamente al conjunto profesional que dirige Patrick Lefevere, con el precio a pagar de no poder lucir el maillot arcoiris.

La temporada de debut en el ciclismo profesional de Remco Evenepoel va de menos a más, como ha demostrado con esta victoria en la Clásica de San Sebastián 2019. El equipo ha cuidado su calendario y no lo ha querido exponer mucho, pero ha sido el propio joven de 19 años el que se ha destapado por su cuenta. Todavía quedan varios meses de competición y Evenepoel considera que «ya he completado un buen año».

Ayer al salir del Hotel San Sebastián antes de realizar el reconocimiento de los últimos kilómetros de la Clásica de hoy, el ciclista flamenco transmitía estar «con ganas de afrontar la carrera. Es una buena oportunidad para comprobar dónde está mi nivel y compararlo al del resto».

Este año Evenepoel acumula 48 días de competición y tres victorias, sin contar la de la Clásica de San Sebastián. Una etapa y la general de la Vuelta a Bélgica -por delante de Campenaerts y Wellens (Lotto)- y la semana pasada dio una exhibición en el tercer día de la Adriática Ionica, atacando desde lejos y venciendo en solitario, con una renta de dos minutos y trece segundos respecto al grupo de los favoritos.

Reconoce que «mi forma física es realmente buena y me encuentro con mucha confianza», pero era consciente de para quién tendría que trabajar en San Sebastián. «Tenemos un equipo fuerte y podemos hacerlo muy bien. Personalmente, no tengo ningún objetivo. Venimos con Julian (Alaphilippe). Lucharemos por la victoria y vamos a hacer todo lo posible para que pueda conseguirla». La retirada de su líder de equipo le permitió este sábado ir a por todas.

Evenepoel puede aprender de todo lo que le rodea. Más allá de acumular kilómetros y victorias, lo que busca en su estreno en el pelotón de élite es un punto de experiencia y adecuarse al ritmo de la categoría. «El año está siendo mejor de lo que esperaba. He aprendido algo nuevo cada día y es lo importante para ser mejor ciclista».

En uno de los equipos más potentes, sus compañeros de fatiga son, entre otros, Julian Alaphilippe y Philippe Gilbert. Casi nada. Entre el antiguo campeón del mundo y Evenepoel hay 17 años y 72 victorias de diferencia, muchas de ellas en escenarios que aspira conquistar la joven promesa.

«No me puedo creer que haya ganado»

Evenepoel se mostró incrédulo con su victoria incluso antes de atravesar la meta, con ostensibles gestos antes de alzar los brazos. Una vez en meta declaraba ante los medios su alegría «inimaginable. Esta victoria es increíble. Siempre soñé con ganar esta prueba al menos una vez en mi vida y la gano en mi primer año».

El joven ciclista saltó del pelotón, que comandaba el Movistar, a 20 km de la meta para acometer en compañía del letón Toms Skujins (Trek Segafredo) la duras rampas del Murgil-Tontorra, última dificultad montañosa de la carrera.

«Sabía que era arriesgado», reconoció tras la carrera el corredor belga, que justo antes de lanzar su ataque se había permitido el lujo de descolgarse para ir a por unos bidones de agua, que fue repartiendo entre sus compañeros, para luego irse solo.

La nueva camada pisa fuerte

A pesar de no ser del mismo año, Evenepoel pertenece a la nueva hornada de jóvenes que están poniendo el pelotón patas arriba. Mathieu van der Poel (Corendon Circus, 24 años) ya ha hecho sus estropicios este año. En cuatro días batió dos veces a Alaphilippe: en la Flecha Brabanzona y en la Amstel Gold Race, esta última en su casa en un final épico. A esta 'banda' también pertenece Wout van Aert (Jumbo Visma, 24 años), que ya tiene en su palmarés una victoria en el Tour de Francia, dos en el Dauphiné y dos podios en la Strade Bianche. Su hambre de victoria la frenó un gancho de una valla que le abrió la cadera en la ronda gala.

La jefatura de este club se le pueda atribuir al propio Julian Alaphilippe (Deceuninck, 27 años), que con un ciclismo ofensivo, agresivo, espectacular y atrevido ha sido la figura predominante del pasado Tour de Francia y lleva dos años espléndidos con triunfos en todo tipo de carreras.

Sobre Remco Evenepoel, poco queda de aquel futbolista que jugaba de mediocentro y era el capitán del Anderlecht y de la selección belga en la categoría sub-17. Sobre la bicicleta ya ha dado pinceladas de su estilo de correr, y sin duda alguna lo hace en la misma onda que el de los anteriormente mencionados. Y lo reconoce. «Atacar y asumir riesgos para estar delante es el ciclismo que se debería correr, y obviamente es el que me gusta y es mi estilo. Algunas veces funcionará, pero también en otras pierdes carreras por atacar demasiado pronto. Lo que está claro es que si no lo intentas nunca sabrás lo que podría haber sucedido».

En el Mundial júnior que ganó el pasado septiembre atacó a 40 kilómetros del final en plena ascensión y uno a uno fue dejando atrás a todos sus rivales hasta llegar a meta con una ventaja de casi minuto y medio, tiempo más que de sobra que aprovechó para pararse, bajarse de la bicicleta y levantarla por encima de su cabeza en la celebración de la machada.

Después de la Clásica de San Sebastián pondrá rumbo a Alkmaar (Holanda) a los Campeonatos de Europa con un objetivo ambicioso. «Quiero hacerlo bien y deseo un buen resultado, un top 5. O por qué no un podio». Evenepoel quedó tercero en el campeonato -absoluto- de contrarreloj de Bélgica y es un corredor que aspira a luchar por las grandes vueltas.