Clásica San Sebastián

Markel Irizar: «Es un halago que me recuerden más por mi forma de ser que por lo que he hecho en la bici»

Markel Irizar, en su casa de Arrasate esta semana. Ya tiene todo preparado para su carrera de despedida, el sábado en la Clásica de San Sebastián./LOBO ALTUNA
Markel Irizar, en su casa de Arrasate esta semana. Ya tiene todo preparado para su carrera de despedida, el sábado en la Clásica de San Sebastián. / LOBO ALTUNA

El oñatiarra cuelga la bici el sábado en la Clásica después de 16 temporadas y vivencias para llenar una enciclopedia

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDOSAN SEBASTIÁN.

Markel Irizar (Oñati, 39 años) colgará la bici el sábado en la Clásica de San Sebastián, tras 16 años de profesional. El ciclista del Trek, protagonista de una carrera personalísima, acumula experiencias de todo tipo que transmite con entusiasmo y firmeza. Le conocen como Bizipoz y poner alegría en la vida ha sido uno de los ejes principales sobre los que gira su manera de estar en el mundo. Se retira con dos victorias, la general de la Vuelta a Andalucía de 2011 y una etapa de Poitou Charentes en 2010, pero su vida daría para una enciclopedia.

- Se acerca el día del adiós. ¿Era el momento?

- Estoy bastante tranquilo. Llega en el momento justo, no estoy ni quemado ni pensando que me quedo con las ganas. Todo ha sido muy meditado y pensado. Cada día que pasa me doy cuenta de que ha sido una decisión acertada. Quería acabar en Donostia para que todo el mundo que ha estado conmigo pudiera disfrutar. Es una manera de dar las gracias a toda esa gente.

- ¿Ha empezado a hacer balance de su carrera?

- No soy mucho de mirar atrás, sinceramente. Igual, los ciclistas fuertes, los que tienen mucho palmarés, se dan cuenta de lo que han hecho. Yo he hecho lo que he podido. Han sido 16 años de recorrido, con 21 grandes y 21 monumentos y solo dos victorias, pero estoy súper contento de las experiencias vividas. Aunque soy de sangre caliente, antes de tomar las decisiones importantes las medito mucho. Se cierra un capítulo maravilloso de mi vida y se abre otro que será diferente pero espero que se tan bueno como este. Voy a poner toda mi energía en ello.

- ¿Cree que se le recordará sobre todo por su forma de ser?

- Nadie me va a recordar por mis triunfos encima de la bici, me recordarán más por mi talante. Está claro que tengo una historia potente detrás. Mi forma de ser o todo lo que me ha sucedido ha llegado a mucha más gente. Un deportista que pierde a su padre en las condiciones en que lo perdí yo y tiene un cáncer testicular, lo supera y dura 16 años, está claro que a la gente le llega. Sobre todo, el tema del cáncer está latente y, quien más quien menos, a todos nos ha llegado. Mucha gente me habrá valorado por eso.

- ¿Le molesta?

- No me considero un deportista con mucho ego y probablemente esa falta de ego me habrá perjudicado en no sacar algo más de mí mismo. Pero no me tomo mal que me recuerden más por mi forma de ser que por lo que haya hecho en la bici. Me lo tomo como un halago. Lo que sea como ciclista se acaba el sábado y lo que sea como persona es para toda la vida.

- Sí llama la atención que haya hablado tan abiertamente del cáncer y de la muerte de su padre. No es lo habitual.

- Igual me estoy haciendo un poco cascarrabias, pero la sociedad en general está yendo a un punto de postureo, de contar solo lo que me va bien, donde los problemas reales no existen. Nadie de la opinión publica quiere opinar de los problemas reales porque te van a catalogar. Cuando hay un problema importante, todos nos escondemos como una avestruz y solo ponemos la foto de uno en un yate, otro no sé dónde... Sinceramente, no estoy muy de acuerdo con eso. Con lo que yo creo, me he mojado, a veces para mal, y he dicho lo que he pensado. Cuando las cosas han salido mal o he tenido una desgracia me he comunicado con toda naturalidad. Todo lo que me ha tocado en la vida me ha curtido y me ha hecho mucho más duro.

«La retirada llega en el momento justo, cierro un capítulo maravilloso de mi vida y se abre otro»

«Un deportista que pierde a su padre como lo perdí yo y supera un cáncer, está claro que llega a la gente»

«La sociedad vive un momento de postureo, donde los problemas reales no existen»

- ¿Le sale de forma natural o ha tenido la voluntad de ayudar a personas en situaciones similares?

- No puede ser que solo se enseñe la cara amable cuando todo te va bien. Los problemas son cotidianos, todos los tenemos. Cuando he hablado del suicidio de mi padre, hay gente que me ha escrito para decirme que había perdido también a su padre o a su madre así y que le había ayudado a superar ese trauma de pensar por qué mi padre o mi madre me ha dejado solo. De todo lo malo intento sacar lo bueno. Cada uno tiene derecho a pensar lo que quiera, yo lo he hecho porque así lo he sentido. Ahora supongo que ya no tendré que volver a contar la misma historia y seguiré con mi vida. Con todo el empeño en ser feliz.

- Cuando le detectaron el cáncer, escribió a Lance Armstrong, que le respondió y se preocupó por usted, y luego acabó fichando por su equipo. ¿Qué importancia tiene en su carrera?

- Volvemos a lo de que vivimos en un mundo donde solo nos quedamos con lo bueno, con la imagen bonita. Cuando hablo bien de Armstrong siempre me dicen 'pero lo que hizo'... Sí, bien, nadie es perfecto y lo que hizo estuvo mal. No tengo ningún problema en decirlo, pero eso no quita para que conmigo se portara muy, muy bien. Y estoy súper agradecido. Que alguien que estaba en la cresta de la ola le mande una carta de su puño y letra a un tío que no conoce de nada... A ver cuántos harían eso. A mí me ayudó mucho. Otra cosa es lo que sucedió a nivel deportivo, la forma de ser... Un montón de cosas que yo cambiaría o me gustaría que no hubieran sucedido, pero Lance siempre se portó súper bien conmigo y le estaré muy agradecido. Siempre lo voy a decir aunque ahora sea políticamente incorrecto decirlo. Algunos lo entenderán y otros, no.

- También ha hecho mucho hincapié siempre en presentarse al mundo como vasco.

- Sí, y me ha costado lo mío. Me han dado palos. En esta sociedad se entiende que si estás con uno estás en contra del otro. Yo soy de la Real, pero no tengo nada en contra del Athletic. He ido más a San Mamés que a Anoeta porque mis hijos son del Athletic. Cuando he dicho que soy vasco no he ido en contra de nadie. Sé la historia de dónde vengo, qué idioma hablo, lo que les ha costado a nuestros aitonas transmitir la lengua, lo que nuestros aitas nos han transmitido a nosotros y lo que me gustaría transmitir a mis hijos. Un arraigo hacia Oñati, hacia Gipuzkoa, hacia Euskadi, hacia mi lengua, mi cultura, mi gente, mis padres...

- Ha presumido mucho de ello.

- Lo que siento lo expreso mucho. Eso no quiere decir que vaya en contra de nadie. Si me siento orgulloso de algo, presumo de ello. Soy euskaldun y me gusta que la gente sepa de dónde venimos, cuál es nuestra cultura, nuestro idioma... Los vascos tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos. No somos ni mejores ni peores. Siempre digo que somos genuinos, bastante peculiares. Creo que es bonito que cada uno se sienta orgulloso de su cultura y sus raíces. La diversidad es bonita. Si no, al final todos seremos americanos, hablaremos inglés, no habrá culturas ni formas de ser diferentes. Todos iguales, me gusta que la gente tenga ese punto genuino.

Más