Evenepoel, el más aclamado por la afición, responde con un saludo a todo el cariño recibido. / JOSE MARI LOPEZ

Remco Evenepoel «Mi victoria hace tres años fue una sorpresa, pero si gano esta vez no lo será»

Su obra de arte de 2019 aún perdura. Cita especial para el belga, que comenzó en la Clásica de San Sebastián su carrera en el gran ciclismo con aquella exhibición de hace tres años. Explosivo, el trazado le va. No ha corrido el Tour y mira a su debut en la Vuelta.

Beñat Arnaiz
BEÑAT ARNAIZ

La afición vasca adora a Remco Evenepoel y él, aunque admite que «decir que San Sebastián es mi segunda casa es quizás decir mucho», se siente como si lo fuera.

- Bienvenido de vuelta.

- Estoy muy contento de volver. Ganar la Clásica San Sebastián hace tres años fue una sorpresa, también para mí, pero si gano hoy no será una sorpresa.

- ¿Dónde guarda la txapela?

- Está en casa de mis padres. Tenía un lugar único y exclusivo para ella porque fue mi primera gran victoria, pero ahora comparte lugar con el trofeo de la Lieja.

- ¿Se considera usted mismo un favorito para este sábado?

- Creo que no es una pregunta que me corresponda a mí responder. Soy el líder del equipo y eso significa que tengo el objetivo de hacer una buena carrera. Me siento preparado y fresco y espero estar delante con los mejores. Sería un sueño ganar de nuevo aquí.

- ¿Espera un gran duelo ante Pogacar?

- Es el gran favorito en todas las carreras que empieza. Es un honor competir ante un doble ganador del Tour y trataré de hacer lo mejor que pueda no solo para batirle a él, sino también a todos los demás.

- Ha estado entrenando tres semanas en Livigno. ¿Cómo se encuentra?

- Ha sido una concentración larga y dura, pero me siento muy bien. Esta semana he hecho un par de entrenamientos detrás de la scooter para dar velocidad a las piernas y las he notado frescas.

- Hace tres años ganó en solitario. ¿Cómo cree que se desarrollará la carrera?

- La combinación de Jaizkibel y Erlaitz va a ser muy importante, puede haber un movimiento grande y llegar un grupo reducido a San Sebastián para afrontar la última subida como si fuera una partida de póquer. Así es como me gustaría que se desarrollara la carrera.