La revancha de Miracruz

Txomin Perurena
TXOMIN PERURENA

Desconozco la opinión de corredores y aficionados, pero aplaudo la iniciativa de la organización de programar la presentación de los equipos la víspera de la disputa de la Clásica. Existe esa costumbre, por ejemplo en la Milán-San Remo. Los corredores acuden uno a uno a recoger un sobre en el que los organizadores entregan el dorsal, el libro de ruta... Pasan entre un pasillo de gente. Puede suponer un pequeño incordio para el ciclista, pero yo lo hacía a gusto. Si fuera presidente de un club de fútbol, consideraría inconcebibles esas imágenes en las que los jugadores descienden del autobús con los auriculares y los ojos puestos en el móvil, al margen del mundo y sin dirigir una simple mirada a los seguidores que les aclaman desde detrás de la valla. Sería inflexible con esos comportamientos.

Egan Bernal, azuzado por la caída del año pasado

Cuando escucho o leo el nombre de Bernal, no me viene solo a la cabeza el ganador del Tour. También me acuerdo de la caída que el colombiano sufrió el año pasado en el descenso del alto de Miracruz. Existía una expectación enorme para verle en acción en la subida a Murgil. Nos quedamos con las ganas. Quizá sea posible este año, aunque los critériums que ha disputado a lo largo de la semana no son convenientes para su rendimiento. Después de un accidente de este tipo, provocado además por la metedura de pata de otro integrante del pelotón, te queda la duda de cómo responderías en ese recorrido. Lo tomas como un reto. Estoy convencido de que Ineos no ha obligado a Bernal a disputar la Clásica. Menos todavía después de ganar el Tour. Si viene a Donostia es porque ha demostrado interés personal. También Mikel Landa vio esfumarse sus esperanzas de completar una gran Clásica en aquel accidente. El alavés buscará en Donostia la victoria que se le ha negado en Francia. Estamos ante la revancha de Miracruz.

Si no ha corrido critériums, Alaphilippe vendrá a por todas

Si Alaphilippe no ha corrido ningún critérium después del Tour, buena señal. Eso juega a su favor. Aunque los Alpes agotaron sus reservas, estos cinco o seis días de recuperación, a nada que haya rodado un poco en bici y se haya cuidado, le permitirán mantener un buen tono. Aunque eso de la forma es un misterio. Los de antes aseguraban que no sabías cuándo se coge, pero que lo podías perder en una curva. Con esto de los picos de forma actuales, igual esa teoría ya no vale. El recorrido es ideal para el francés del Deceuninck, lo mismo que para Valverde, autor de un bonito Tour al que le ha faltado la guinda de un triunfo de etapa. Después de llegar corto de competición para lo que es habitual en el murciano, ha completado tres semanas llenas de regularidad y se le vio fuerte en la última jornada alpina. Ojo.

Erlaitz no decidirá, pero sí seleccionará

Tengo verdadero interés por ver lo que aportará a la prueba la subida a Erlaitz. Los ciclistas empalmarán la bajada a Jaizkibel con esta ascensión que en su día José Luis Arrieta trató de incorporar a la Clásica. Incluso fue a verla junto a Jaime Ugarte. Si no me falla la memoria, la descartaron por el inconveniente de un arbolado que dificultaba las imágenes aéreas de televisión. Desconocía la existencia de Erlaitz hasta hace unos años. ¿Estaría sin asfaltar cuando yo competía? En mis entrenamientos pasaba por Aritxulegi y Agiña, pero no por el Castillo del Inglés. Aunque se encuentra lejos de meta, es un puerto ideal para endurecer la carrera y seleccionar el grupo de cabeza. Influirá a nivel de estrategia porque es idóneo para aislar a algún favorito.

De la posible desaparición, a tener dos carreras

La jornada llega repleta de retos. Como el de la prueba femenina. Es curioso que al año siguiente de que se hablara de una hipotética desaparición, nos encontremos con dos Clásicas en una, ambas de nivel internacional. Y con los mismos premios. Seguro que la afición lo agradece. Esta novedad supone un desafío para mucha gente: organizadores, Ertzaintza... Y no te digo nada para Mauro y su equipo, que se las deberán ingeniar para encontrar alojamiento a todos.

Los partidos políticos se rifarían a Markel Irizar

Mi última consideración va para Markel Irizar. He leído su entrevista. Menos mal que va a encontrar acomodo en la estructura de Trek porque, de lo contrario, igual los partidos políticos se animan a echar mano de sus servicios. Al menos los más próximos a sus ideas. Desde estas líneas, zorionak al oñatiarra.